Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén.
1Desde lo profundo de mi desesperación, oh Señor, clamo por tu ayuda. 2Escucha mi clamor, oh Señor. Presta atención a mi oración. 3Señor, si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir? 4Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte. 5Yo cuento con el Señor; sí, cuento con él; en su palabra he puesto mi esperanza. 6Anhelo al Señor más que los centinelas el amanecer, sí, más de lo que los centinelas anhelan el amanecer. 7Oh Israel, espera en el Señor; porque en el Señor hay amor inagotable; su redención sobreabunda. 8Él mismo redimirá a Israel de toda clase de pecado.
Salmos 130 (NTV) | La Biblia | Como Dice La Palabra