Predicaciones de Pastor Jhon Fabio García

Rompiendo la maldición del pecado

El pastor Jhon Fabio García enseña que el pecado trae maldición y esclavitud, pero Cristo vino para romper esas cadenas. Afirma que el creyente debe acercarse siempre a Dios, pues en Él está la verdadera libertad y recompensa. El mensaje recalca que todo lo que se hace para el Señor será recompensado, y que no debemos mezclarnos con lo que aparta de Su presencia. La prédica invita a reconocer que tenemos al más grande con nosotros, capaz de transformar cualquier situación. Concluye con un llamado a vivir en santidad y fe, confiando en que Dios recompensará la obediencia.

Deja tu pasado atras

El mensaje central afirma que no existen imposibles para Dios, pues Él vino a buscar y salvar lo que se había perdido. El pastor muestra cómo el pecado convierte al ser humano en un “caso perdido”, pero la gracia divina tiene poder para restaurar. Ejemplos bíblicos como Naamán, Mefiboset, David, la mujer adúltera y el hijo pródigo revelan que Dios transforma vidas sin esperanza. La aplicación actual invita a quienes enfrentan enfermedades, crisis familiares o alejamiento espiritual a confiar en el poder del Espíritu Santo. La conclusión llama al arrepentimiento y a la fe, recordando que en Cristo siempre hay restauración.

Al que cree todo le es posible - Ya viene tu victoria

El Pastor Jhon Fabio García (IPUC), en su prédica "Al que CREE, Todo LE ES POSIBLE", se centra en el poder de Jesucristo para resolver los “casos perdidos” en la vida de las personas, sin importar la naturaleza del problema (físico, espiritual, emocional o legal). El mensaje central es que el Señor está presente para rescatar a aquellos que ya han agotado todas las instancias y se consideran un “caso perdido”. El fundamento bíblico es la frase: “Al que cree, todo le es posible”. El pastor afirma que el objetivo primordial de la Iglesia y del Señor es salvar a los perdidos, tal como Jesús vino a buscar y salvar lo que se había perdido. El mensaje se desarrolla mostrando ejemplos bíblicos de “casos perdidos”: Naamán el Leproso: restaurado al obedecer la instrucción de Dios. El Rey David: cayó en pecado, pero fue confrontado y restaurado por su arrepentimiento. El Muchacho Atormentado: liberado por el poder de Jesús, mostrando que la fe abre la puerta a la sanidad. La Mujer Adúltera: perdonada por la gracia de Cristo, quien la exhortó a no pecar más. La conclusión es que Jesús hoy sigue rompiendo cadenas y liberando a los cautivos, sin importar la magnitud del problema.

Detalles sencillos para un Dios grande

El sermón del Pastor Jhon Fabio García, titulado "Detalles sencillos para un Dios grande", se centra en la capacidad de Jesús para resolver toda clase de problemas, sin importar cuán grandes o pequeños parezcan para el ser humano. El pastor usa ejemplos como la sanación de la suegra de Pedro de una fiebre y el milagro del estatero hallado en un pez para pagar impuestos. El mensaje enfatiza que, si bien Dios puede obrar milagros físicos y financieros, el regalo más extraordinario es el perdón de los pecados. La conclusión es que solo al entregar todas las cargas a Jesús, se puede experimentar la salvación y una transformación total de vida.

Si has pecado

El Pastor García presenta un poderoso contraste entre la realidad visible y la promesa invisible de Dios, destacando que el creyente debe caminar por fe y no por vista. Basado en Hebreos 11:6, enseña que la fe no niega la realidad a enfermedad, la escasez o el dolor, pero elige no depender de ella. La promesa de Dios siempre supera las circunstancias humanas. A través de ejemplos bíblicos como el pueblo de Israel ante el Mar Rojo, David frente a Goliat, el paralítico de Betesda y la resurrección de Lázaro, el mensaje enfatiza que los milagros ocurren cuando el creyente decide mirar más allá de lo que ve. La fe mueve a la acción: “Quita la piedra” simboliza remover todo obstáculo que impide creer. El mensaje culmina recordando que la gloria de Dios no se experimenta en el pasado ni en el futuro, sino en el ahora, cuando el corazón se atreve a confiar plenamente en Su promesa.

Porque Dios Permite El Sufrimiento

El mensaje del Pastor Jhon Fabio García destaca que Dios, aunque inmutable, tiene el poder de transformar completamente la vida de las personas. Todo lo que Él toca cambia para bien: convierte lo amargo en dulce, el llanto en gozo, la derrota en victoria y la soledad en plenitud. A través de diversos ejemplos bíblicos, se muestra cómo Dios transforma circunstancias imposibles y también la identidad de quienes confían en Él, convirtiendo la debilidad en fortaleza, la esclavitud en libertad y la pérdida en propósito. El llamado final es a confiar plenamente en Dios, quien tiene el poder de cambiar cualquier situación.

DESTRUIDO Y SIN FUERZAS LEVANTATE DIOS AYUDA

El mensaje enfatiza que la vida y la obra de Dios son la fuente de poder, provisión y restauración, y advierte sobre las consecuencias de olvidar la gloria de Dios, como ocurrió con el rey Acab en Israel. El predicador anima a la iglesia a mantener la fe viva, a no conformarse con lo mundano ni con la frialdad espiritual, y a buscar un derramamiento del Espíritu Santo para restaurar lo seco y muerto en la vida personal y colectiva. Se resalta que Dios actúa de manera soberana, provee milagros, revive lo que está muerto y empodera a sus hijos para cumplir su propósito, exhortando a la iglesia a ser un canal de bendición en su comunidad y más allá.

Destruye la muerte

La prédica exhorta a no dejar que la vida espiritual se apague, usando el ejemplo de Elí y Samuel. Enseña que es triste ministrar a otros sin ser ministrado uno mismo y que la experiencia pasada no garantiza un fuego espiritual presente. Destaca la necesidad de encender la llama del Espíritu Santo, mantenerse activo en oración, adoración y servicio, y avivar constantemente el don de Dios para no caer en ministerios estáticos, vidas secas o costumbres espirituales vacías. Resalta que Dios da oportunidades antes de que la lámpara se apague y llama a cada creyente a recuperar intimidad con Él, ser hacedores de la palabra y permitir que su presencia transforme vidas a través de fuego espiritual.