La Fe
Definición Hebreos 11:1
1. Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Lo contrario a la fe se le llama superstición y la incredulidad.
La fe solo se puede producir por la predicación de la palabra de Dios; de tal manera que quien no escuche a Dios a través del mensaje del evangelio nunca podrá tener fe para ser salvo.
La salvación es por fe, Dios no acepta ninguna otra alternativa para que el hombre sea salvo.
No es por obras, ni por dinero, ni por haber alcanzado puestos importantes en este mundo o haber hecho estudios universitarios, mediante la fe, para que nadie se gloríe en su presencia.
El evangelio se predica para producir fe, y debe predicarse por el Espíritu Santo.
12. A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.
17. Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
La misma predicación del evangelio es la que prepara el oído para que escuche la palabra de Dios.
8. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
9. no por obras, para que nadie se gloríe.
La fe es el vehículo que nos capacita para recibir las promesas del evangelio.
Existen varias clases de Fe
La fe natural:
Es la disposición natural que la persona tiene para creer. Por eso creemos en las noticias, aunque muchas no sean ciertas, creemos en el que nos propone un negocio y lo hacemos, creemos en la eficacia de un vehículo para transportarnos, el hombre utiliza esta fe diariamente; pero esa clase de fe no salva del pecado.
La fe histórica:
Es la disposición natural para creer lo que los libros de historia nos enseñan. Creemos que Cristóbal Colon descubrió América, y en todos los personajes de la historia porque nos lo enseña.
La fe salvadora:
Es la fe que se produce cuando se oye la palabra de Dios. No podemos aspirar a que el hombre haga lo que el evangelio enseña, sino ha recibido esta fe, esta es la única fe que puede salvar al hombre, transformarlo y hacerlo nueva criatura.
Si una persona desea tener en su corazón la fe salvadora, debe escuchar el evangelio, pues predicar el evangelio es predicar a Jesucristo.
Hay muchas creencias que el hombre tiene, en cosas que no se conocen ni saben. El Señor le dijo a la mujer samaritana en Juan 4:22:
22. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.
El hombre le ha dado divinidad a muchas cosas y se ha inclinado ante ellas para adorarlas y rendirles culto. Esto se llama superstición.
Ejemplo: Creer en medallas, en aguas benditas, en imágenes, en escapularios, crucifijos, matas de sábila, en la herradura, en los signos del zodiaco, en el horóscopo y lo que el hombre no podrá evitar que llegue, creer en la brujería, en los mentalistas y en los extraterrestres, etc.
Todas estas creencias has sumido a los hombres en el paganismo y en la idolatría, lejos de ser lo que el Señor Jesús ha enseñado y quiere de los hombres.
Superstición:
Es atribuirle divinidad a lo que no tiene, la fe es un regalo, un don de Dios. La biblia dice en Efesios 4:22-24
22. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
23. y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24. y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
La fe lleva al hombre a reconocer su estado de pecado y arrepentirse, reconociendo la necesidad de un perdón.


































